Informe sobre la reducción de las perdidas alimentarias en las granjas agrícolas

Un Grupo de Trabajo (GT) de la Asociación europea para la Innovación en la Agricultura (EIP-AGRI en sus siglas inglesas) y que trabaja en la «Reducción de la pérdida de alimentos en la granja», ha identificado las principales prácticas y tecnologías en la granja que pueden minimizar tales pérdidas.

Abordar estas cuestiones es un desafío social importante y constituye un pilar clave de los Objetivos de Desarrollo Estratégico (ODS) de la ONU. Mientras que, en las sociedades occidentales, a lo largo de la cadena alimentaria la mayoría de las pérdidas / desperdicios de alimentos documentados ocurren después de la explotación agrícola, se ha prestado relativamente poca atención a las pérdidas en la granja (antes de la explotación agrícola).

 

Según lo datos de diferentes estudios, el desperdicio de alimentos en el primer eslabón de la cadena puede superar con creces el 10% de la producción total y, en opinión de este GT, surgen por una variedad de razones, tales como operaciones agrícolas ineficientes, dificultades para cumplir con los contratos de producción y falta de conocimiento y, en consecuencia, informes inadecuados (categorización) de tales pérdidas.

 

Para el GT hay una falta de información sobre el alcance de estas pérdidas, ya que no son fácilmente medibles y algunas son «pérdidas virtuales» derivadas de un rendimiento reducido debido a operaciones ineficientes. En consecuencia, los expertos del EIP -AGRI consideran que existe la necesidad de establecer definiciones claras de lo que constituyen las «pérdidas de alimentos» en la granja, y de diseñar e implementar sistemas que midan y monitoreen estos de manera continua.

 

Por otra parte, consideran que la nueva era de «agricultura digital» ya ha comenzado y ofrecería nuevas oportunidades para:

  • Cuantificar el alcance de las pérdidas;
  • Mejorar la eficiencia operativa en la granja;
  • Proporcionar un monitoreo detallado de las operaciones y el cumplimiento.

 

El GT considera que no existe una solución única para resolver el problema de pérdidas en la granja. Las soluciones son multifacéticas y complejas, en la interfaz entre tecnología, economía, sociología, ciencias del comportamiento y otras consideraciones.

 

Sin embargo, este grupo de expertos es de la opinión de que se requieren prácticas agrícolas altamente eficientes y contratos de suministro adecuados entre los agricultores y los sectores minoristas / de procesamiento que están estructurados para minimizar el descarte de productos.

 

El GT señala en su informe que los contratos mal concebidos pueden obligar a los agricultores a descartar productos comestibles debido, por ejemplo, a productos que no alcanzan los estándares de calidad establecidos en los contratos (estándares “cosméticos”). Si bien los minoristas están respondiendo a la demanda de los consumidores (fuerzas del mercado), sin embargo, existe un fuerte argumento para reevaluar dichos contratos en el contexto de sus impactos en las pérdidas de alimentos.